Reflexion las 10 virgenes prudentes y las imprudentes

15 nov. 2017

 Algo que no se puede prestar.


  Es posible que a alguno le parezca una actitud
egoísta la de las jóvenes, que no quisieron facilitarles
un poco de aceite a las muchachas descuidadas, que
se quedaron sin el combustible para sus lámparas. Si
se profundiza en el sentido de la parábola, se podrá
llegar a la conclusión de que hay ciertas cosas que
no se pueden prestar. Nadie le puede prestar su fé a
otra persona. Nadie le puede prestar su estado de
gracia a otra persona. El encuentro con Jesús es un
encuentro personal. Nadie puede encontrar a Jesús
en lugar mío.

  También hay ciertas cosas que no se pueden
"improvisar". El estudiante haragán cree que en dos
noches de estudio neurótico puede reparar la
haraganería de todo el año escolar. No se puede. Las
vírgenes necias no pudieron improvisar el encendido
de sus lámparas. Jesús llama necio en otra parábola,
a un rico, que durante toda su vida se había matado
por obtener cosas materiales (Lc 12, 3-21). Cuando
ya tenía en abundancia, pensó darse a la buena vida
de placeres. Cuando, según él , iba comenzar su
"buena vida", oyó una voz que le decía: "Necio, esta
noche vas a morir". El rico necio no pudo improvisar
su encuentro con Dios. Sus riquezas no le sirvieron
para la eternidad.



las 10 virgenes prudentes y las imprudentes













Texto Tomado del Libro:
Nuestro Más Alla.
Autor: P Hugo Estrada s.d.b.